Mercurio, dulce y veloz
Recuerdo la primera vez que mencionaste a Mercurio. Era nuestra primera cita. Regresábamos a tu casa y tú lo señalaste. Lo ubicaste y conjeturaste algo sobre la pasión. Luego abjuraste contra tu familia de brujas y racionalistas como yo lo hacía de mi familia de mentirosos y embaucadores. Teníamos miedo. Y con mentiras, excusas y [...]


