El viejo enemigo y una posdata
- Un gusto verte, Constantino -
- … Igualmente-
No pude evitar sentirme culpable. ¿Había sido realmente sincero? No podría saberlo de forma concreta. Se lo había dicho a él. Sí, a él. A ese al que había culpado desde siempre por la falta de medallas de ADECORE en mi cuarto. Saludé a mi profesor de [...]


