Feliz (segundo) cumpleaños
Cuando empecé el blog no sabía por donde iría. Esto empezó como un ensayo nihilista. No era yo. O bueno, quizá sí lo era pero ya no.
El blog es una herramiento esencialmente libre y democrática. Abrir uno, administrarlo, ver que lo lean, comentarlo es una sensación que refleja que aún se puede debatir en un mundo donde muchas ideas reclaman ser únicas y totales.
Debo confesar que el blog me abrió muchas puertas. Conocí gente nueva. Conocí varios amigos. Sentí que conversaba con cierta igualdad con mucha gente. También se jode mucho. Hay mucha mala leche. Pero el juego funciona así. Cuestión de separar críticas de ataques y ya está. Yo me quedo, de estos dos años con el cariño de muchos, la inteligencia y el aprecio en sus comentarios y ya pues, esas cosas. No me pidan mucho sentimentalismo.
Y bueno, como el blog es más suyo que mío. Mi relación de comments que puedo considerar como favoritos (faltan varios):
Eder Rojas en ¿Qué piensa mi representante gremial?
Jomra en ¿Nosotros somos la comida?
Aia Paec en Plaza de la memoria: conflicto sin consenso
Nuria en ¿Qué es ser aprista hoy?
Jomra en Manotazos de ahogado: los cobardes y la usurpación
P. Llanos en Por otros lares
José Ochoa en 2007, tan erráticamente feliz
Arcano de Manrique en Cumbia-Kermesse con Kaliente
Oscar en Yo, ¿hincha?


